Sanythor potente limpiador de baños con ácido cítrico que hace que muchos baños parezcan limpios… durante horas.
Hay baños que parecen limpios durante unos minutos, pero pocas horas después vuelven a mostrar marcas blancas, restos de jabón, pérdida de brillo y una sensación constante de humedad y suciedad superficial. Ese fue exactamente el problema que experimentó un cliente después de meses utilizando limpiadores convencionales. La limpieza era continua, casi diaria, y aun así las mamparas seguían opacas, la grifería acumulaba cercos de cal (restos de calcio y magnesio en aguas y otros minerales presentes en los geles de baño) y los azulejos perdían uniformidad visual muy rápidamente.
El problema no estaba únicamente en limpiar la superficie visible. El verdadero origen estaba en los residuos minerales adheridos, en la acumulación progresiva de cal y en los restos de jabón que muchos productos solo desplazan momentáneamente sin llegar a eliminarlos de forma eficaz. Cuando esto ocurre, la suciedad reaparece con rapidez porque la superficie nunca termina de quedar completamente libre de depósitos minerales.
La solución llegó con Sanythor, un desincrustante concentrado que debe diluirse previamente —con una proporción recomendada de 1:10— y que está diseñado específicamente para actuar sobre residuos de cal, restos minerales y suciedad adherida típica de baños y zonas húmedas. La aplicación se realizó sobre distintas superficies del baño, como mamparas, grifería, lavabos y azulejos, gracias a la acción del ácido cítrico, un potente agente desincrustante y antirredeposición. El objetivo no era únicamente recuperar el brillo, sino también reducir la rápida reaparición de residuos orgánicos y minerales que obligaban a limpiar constantemente el baño.
La combinación de potentes tensioactivos de carácter catiónico, junto con el ácido cítrico y esencias concentradas de citronela, ayuda a eliminar la materia orgánica responsable de los malos olores. Dejando un potente ambiente fresco durante 6 a 8 horas.
El resultado más importante no fue únicamente estético. También se redujo la necesidad de limpiar repetidamente las mismas zonas. El baño dejó de requerir repasos constantes para mantener una apariencia cuidada. La acumulación de residuos reaparecía más lentamente y la limpieza diaria dejó de convertirse en una tarea frustrante.

Departamento comercial | DETERGOLD



