REMOVER-G puede ayudar a preparar la suciedad grasa antes del lavado automático de vajilla, utilizado como pretratamiento externo y siguiendo las indicaciones del producto. Estas cinco claves explican su acción y las precauciones que conviene tener en cuenta.
Un lavavajillas automático puede desarrollar una acción química, térmica y mecánica considerable, pero existen situaciones en las que la suciedad acumulada sobre platos, fuentes, bandejas y utensilios supera fácilmente las condiciones para las que está pensado un ciclo convencional. Restos grasos abundantes, salsas parcialmente secas, aceites adheridos, residuos de frituras o mezclas de grasa y proteínas pueden formar depósitos difíciles de eliminar completamente en un único lavado. En estos casos, realizar un pretratamiento químico de la suciedad antes de introducir la vajilla en la máquina puede facilitar considerablemente el trabajo posterior.
Aquí es donde REMOVER-G de DETERGOLD, empleado a su dilución recomendada, puede actuar como un eficaz agente de predesengrase.
1. REMOVER-G: preparar la suciedad antes del lavado
El concepto de predesengrase es diferente al de limpieza completa. No se pretende necesariamente dejar la superficie terminada antes de introducirla en el lavavajillas, sino modificar físicamente la capa de suciedad para que resulte más fácil de eliminar durante el ciclo posterior.
Una grasa depositada sobre una superficie no constituye simplemente una película de aceite. Puede contener triglicéridos, proteínas, partículas carbonizadas, almidones, sales y otros restos procedentes del alimento. Conforme permanece sobre el plato y pierde agua, la suciedad puede aumentar su cohesión y su adherencia.
Por ello, uno de los primeros objetivos de un detergente es conseguir que la solución acuosa penetre correctamente en esa capa. Los tensoactivos disminuyen la tensión superficial del agua y aumentan su capacidad de mojado; posteriormente sus zonas hidrófobas interactúan con aceites y grasas mientras sus grupos hidrófilos mantienen el material desprendido asociado a la fase acuosa. Este mecanismo constituye una de las bases de la detergencia.
REMOVER-G está formulado precisamente alrededor de varios mecanismos complementarios de limpieza.
2. Cómo actúa REMOVER-G sobre la grasa
La formulación de REMOVER-G combina tensoactivos aniónicos, no iónicos y anfóteros. Esta combinación es importante porque la detergencia real raramente depende de una única materia prima.
Los tensoactivos se adsorben en las interfases y reducen la energía necesaria para aumentar el contacto entre dos fases que normalmente presentan poca afinidad entre sí, como el agua y la materia grasa. Esta disminución de la tensión interfacial favorece el mojado y facilita los procesos posteriores de desprendimiento, emulsificación y dispersión.
En REMOVER-G, los no iónicos de alcohol graso etoxilado aportan una contribución especialmente interesante frente a grasas y aceites. Los sistemas no iónicos son ampliamente utilizados en limpieza de superficies y eliminación de depósitos grasos por su capacidad de trabajar en la interfase agua-grasa y favorecer la incorporación de material hidrófobo al sistema detergente.
Cuando existe suficiente concentración de tensoactivo, las moléculas pueden asociarse formando micelas, estructuras con una zona interior predominantemente hidrófoba y una región exterior compatible con el agua. La grasa desprendida puede incorporarse parcialmente a estas estructuras mediante procesos de solubilización y formar micelas enriquecidas en material oleoso.
El pretratamiento, por tanto, empieza a transformar una película grasa continua y fuertemente adherida en material más hidratado, fragmentado, dispersable y susceptible de ser arrastrado.
Alcalinidad: otra herramienta contra la suciedad de cocina
REMOVER-G trabaja aproximadamente en torno a pH 12, lo que proporciona un medio alcalino adecuado para suciedades típicas de cocina.
La alcalinidad favorece el hinchamiento y debilitamiento de determinados residuos orgánicos y contribuye a modificar algunas fracciones grasas. No debe interpretarse como una saponificación instantánea de toda la grasa presente; en un tiempo corto de contacto, el resultado real procede de la acción conjunta de alcalinidad, humectación, solvencia y tensioactividad.
Esta distinción es importante. El comportamiento del producto no depende exclusivamente de tener un pH elevado, sino de una formulación donde diferentes mecanismos trabajan simultáneamente.
Disolventes hidrosolubles: atacar la grasa desde otra vía
REMOVER-G incorpora además cosolventes hidrosolubles, entre ellos éteres de glicol, cuya función complementa a la de los tensoactivos.
Mientras el sistema tensioactivo actúa fundamentalmente sobre las interfases y posteriormente ayuda a estabilizar la grasa desprendida en el medio acuoso, los disolventes pueden penetrar determinadas fracciones orgánicas y contribuir a reducir su cohesión.
La literatura especializada señala precisamente la solubilización mediante disolventes como otro mecanismo disponible para la eliminación de suciedades grasas y explica que mezclas de disolventes pueden presentar comportamientos diferentes y, en determinadas condiciones, superiores a los de sus componentes individualmente considerados.
Por tanto, REMOVER-G no trabaja únicamente intentando rodear la grasa con tensoactivos: trata también de reblandecerla, penetrarla y facilitar su separación de la superficie.
Secuestrantes e hidrotropía completan el sistema
La presencia de MGDA y citratos contribuye al control de los iones responsables de la dureza del agua. Calcio y magnesio pueden interferir en determinados sistemas detergentes; por ello, los agentes secuestrantes ayudan a mantener unas condiciones más favorables para el funcionamiento de la formulación.
El sulfonato de cumeno, por su parte, funciona fundamentalmente como hidrotropo. Su función no debe confundirse con la de un tensioactivo detergente convencional: ayuda a aumentar la compatibilidad entre componentes orgánicos y la fase acuosa y contribuye a mantener estable un sistema que contiene tensoactivos y disolventes de distinta polaridad.
El resultado es una formulación en la que alcalinidad + secuestrantes + disolventes + hidrotropía + mezcla tensioactiva trabajan de forma complementaria.
3. Qué ocurre al aplicar REMOVER-G sobre vajilla grasa
Sobre un plato cubierto por una película de salsa grasa o restos de cocción, el proceso puede entenderse aproximadamente en varias etapas.
Primero, REMOVER-G moja la superficie y aumenta el contacto entre la solución detergente y la suciedad. Después comienza la penetración de la fase líquida en el depósito. Los disolventes y la alcalinidad contribuyen a reblandecer determinadas fracciones, mientras los tensoactivos se concentran progresivamente en las interfases entre agua, grasa y superficie.
Con unos minutos de contacto, parte de esa capa puede perder cohesión y comenzar a separarse de la vajilla. Los tensoactivos ayudan entonces a dispersar y solubilizar el material desprendido.
El lavavajillas recibe así una suciedad químicamente preacondicionada. Sus chorros de agua, temperatura, detergente alcalino y diferentes fases de lavado no tienen que iniciar el proceso desde una película grasa intacta, sino continuar un desprendimiento que ya ha comenzado.
4. REMOVER-G: precauciones antes del lavavajillas
Existe, sin embargo, una diferencia fundamental entre utilizar REMOVER-G como pretratamiento externo y utilizarlo como producto dentro de la máquina.
Los lavavajillas automáticos necesitan sistemas de espuma muy baja o controlada. Una formulación con tensoactivos diseñada para pulverización sobre superficies puede producir una cantidad de espuma mayor que la conveniente en una máquina automática. La bibliografía sobre formulación detergente confirma que la espuma y la detergencia son fenómenos relacionados pero distintos y que el control de espuma es una característica específica que debe diseñarse para cada aplicación.
Por esta razón, la aplicación práctica más lógica consiste en pulverizar REMOVER-G diluido sobre las zonas especialmente grasas, dejar actuar durante unos minutos y retirar o aclarar el exceso antes de introducir las piezas en el lavavajillas. No debería emplearse como sustituto del detergente específico de la máquina ni verterse directamente en su depósito.
Además, tratándose de platos y utensilios en contacto con alimentos, debe realizarse un aclarado adecuado y respetarse siempre la información de uso, compatibilidad y seguridad establecida para el producto.
5. Cuándo combinar el predesengrase y el lavado automático
El interés del predesengrase reside precisamente en repartir el problema entre dos operaciones diferentes. REMOVER-G realiza el ataque inicial sobre la suciedad más concentrada y difícil; el lavavajillas completa posteriormente la eliminación mediante temperatura, acción química, circulación de agua y arrastre mecánico.
En vajillas poco sucias probablemente este tratamiento sea innecesario. Pero cuando aparecen fuentes de horno, platos con salsas grasas secas, utensilios utilizados con frituras o recipientes que han permanecido varias horas sin lavar, un pretratamiento localizado puede reducir considerablemente la dificultad del ciclo posterior.
No se trata de utilizar más química de manera indiscriminada, sino de aplicarla exactamente donde existe una carga de suciedad que lo justifica. Esa utilización selectiva convierte a REMOVER-G, a su dilución de empleo, en una herramienta especialmente interesante como agente de predesengrase previo al lavado automático, dejando al lavavajillas la función para la que resulta más eficiente: completar el lavado, aclarar y retirar definitivamente la suciedad que previamente ha sido debilitada.

Departamento comercial | DETERGOLD
Consulta la ficha de REMOVER-G para conocer sus indicaciones de dilución, uso y compatibilidad.



